La gripe porcina es un tipo de influenza. Es causada por el virus H1N1. En la primavera del 2009, la gripe porcina en las personas se originó en México y se ha propagado a varios países. Por ahora, no existe una vacuna contra este tipo de influenza porcina.
Los virus de la influenza por lo general se propagan cuando las personas que tienen la enfermedad tosen o estornudan. Algunas veces las personas se infectan cuando tocan superficies infectadas (como el teléfono) y luego se tocan sus bocas o narices.
Una persona no puede infectarse con la gripe porcina al comer o preparar cerdo.
Síntomas de la gripe porcina
Los síntomas en las personas son similares a los síntomas de la influenza regular. Incluyen:
- Fiebre
- Tos
- Dolor de garganta
- Dolor en el cuerpo
- Dolor de cabeza
- Escalofríos
- Fatiga
- Diarrea
- Vómitos
Si usted o un miembro de su familia tiene síntomas de la influenza, llame a su médico o profesional de la salud, en especial si los síntomas empeoran.
Mujeres embarazadas
Para muchas mujeres embarazadas que adquieren la influenza porcina, la enfermedad puede ser leve. Pero para algunas, la influenza porcina progresará rápidamente y los síntomas serán graves.
Algunas mujeres embarazadas tendrán complicaciones, como neumonía y deshidratación. Estas condiciones pueden ser graves y fatales. Algunas de las mujeres que tienen influenza pueden entrar en trabajo de parto prematuro.
Si usted está embarazada, préstele atención a su cuerpo y cómo se siente. Si usted tiene síntomas de influenza, llame a su médico o profesional de la salud de inmediato. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC) recomiendan que las mujeres embarazadas que parecen tener la influenza porcina tomen un medicamento antiviral. Usted necesita una receta médica para obtener este medicamento. Si usted tiene síntomas, quédese en la casa, y limite el contacto con otras personas. Aumente la cantidad de líquidos que toma, pero evite las bebidas que tienen mucha azúcar. Haga que alguien la chequee de vez en cuando.
Los CDC también recomiendan que las mujeres embarazadas que tienen contacto cercano con una persona que tiene o pueda tener la influenza porcina, tomen un medicamento antiviral.
Las fiebres altas pueden ser peligrosas para el feto. Si usted tiene una fiebre alta, trátela de inmediato. El uso del acetominofen parece ser la mejor forma de tratar la fiebre durante el embarazo.
Si usted está embarazada, evite cuidar de alguien que tenga o pueda tener la influenza porcina.
Bebés y niños
Cuando los niños menores de 1 año tienen la influenza, corren un riesgo más alto de sufrir complicaciones, incluyendo condiciones serias como la neumonía.
Dado el posible riesgo de complicaciones, los bebés con gripe porcina se pueden beneficiar de un medicamento antiviral. Si su hijo se enferma, hable de esta opción con el médico o profesional de la salud del bebé.
Mujeres lactantes
Si usted amamanta a su bebé y tiene señales de la influenza porcina, hable con su profesional de la salud. Si su profesional está de acuerdo, usted puede continuar amamantando a su bebé mientras está enferma, aunque esté tomando un medicamento antiviral. La leche materna está hecha para combatir enfermedades. Puede ayudar a proteger a su bebé contra la influenza.
Para reducir el riesgo en su bebé, lávese sus manos con frecuencia. Usted también puede usar una mascarilla.
De acuerdo con científicos médicos, los bebés tienen menos probabilidades de adquirir la influenza porcina a través de la leche materna.
Si usted se siente muy enferma como para amamantar, usted puede extraerse la leche si así lo desea.
Vacunación contra la influenza porcina
Actualmente se está desarrollando una vacuna contra la influenza porcina. Está supuesta a estar disponible en el otoño del 2009. Los CDC recomiendan que los siguientes grupos de personas sean los primeros en recibir la vacuna:
- Mujeres embarazadas
- Personas que viven o cuidan de niños menores de 6 meses de edad
- Personas entre las edades de 6 meses hasta los 24 años
- Trabajadores del cuidado de salud y emergencias
- Personas de 25 años hasta 64 que tienen condiciones crónicas de salud o sistemas inmunológicos débiles (ejemplos de condiciones de salud crónicas son el asma, la diabetes, el lupus y la obesidad)
Las mujeres embarazadas tienen un riesgo mayor de adquirir la influenza porcina. Muchas han estado muy enfermas y unas cuantas han muerto. Por lo tanto, las mujeres embarazadas están dentro del grupo que deben recibir la vacuna. Hable con su profesional de la salud y vea los reportes noticieros para averiguar cuándo estará disponible la vacuna.
Protegiéndose a usted y su familia
Estas son algunas de las cosas que usted y su familia puede hacer para protegerse contra la influenza porcina y la influenza regular que vemos durante los meses de invierno.
- Lávese sus manos frecuentemente con agua tibia y jabón. Lávese la manos de 15 a 20 segundos cada vez. Los desinfectantes para las manos a base de alcohol fino también son efectivos.
- Evite estar cerca de personas enfermas.
- Quédese en su casa y no vaya al trabajo o la escuela si está enferma.
- Use un pañuelo desechable al toser, estornudar o escupir. Cúbrase la boca. Tire del pañuelo en una basura con tapa o que esté cubierta.
- Mantenga sus manos alejadas de su cara. Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
- Limpie los objetos que comparte con más frecuencia de lo usual. Por ejemplo, los teléfonos, el teclado, el volante de su auto, equipo de oficina.
- No comparta artículos personales como los tenedores, cucharas, cepillos de dientes y toallas.
- Lave bien con agua tibia y jabón cualquier cosa que el bebé se eche a la boca.
- Ponga el chupete, incluyendo el asa, en la boca de un sólo bebé. No lo ponga en la boca de nadie.
- En caso de que usted o alguien en su familia se enferme por la influenza, tenga a mano suficiente líquidos sanos, acetominofen, y alimentos que duran. Por ejemplo: alimentos congelados o enlatados.
Señales de emergencia
A veces la gripe porcina empeora y la persona necesita cuidado médico de inmediato. Estas son algunas de las señales de advertencia.
Para bebés y niños
- Respiración rápida o problemas al respirar
- Color de la piel azulado
- No toma suficiente líquidos
- No se levanta o no interactúa
- Estar tan irritable que el niño no desea ser cargado
- Fiebre con sarpullido
- Los síntomas de la influenza mejoran, pero regresan con fiebre y una tos peor
Para adultos
- Dificultad al respirar o falta de aliento
- Dolor o presión en el pecho o barriga
- Mareos repentinos
- Confusión
- Vómitos severos
- Vómitos que no paran
Para más información visite la página de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.