La sífilis es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más graves. Es causada por una bacteria que puede infectar al bebé en el útero antes de su nacimiento. Afortunadamente, la sífilis es menos común que otras ITS. Los Centros para el Control y Prevención Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que esta infección se diagnostica a menos de 1,000 mujeres embarazadas cada año.
La sífilis comienza con una llaga dura indolora llamada chancro, por lo general en la zona genital o vaginal. Sin tratamiento, las personas infectadas desarrollan una erupción, fiebre y otros síntomas algunas semanas o meses después. Si se la deja sin tratar, después de algunos años algunas personas desarrollan problemas cardíacos, daño cerebral, ceguera y enfermedad mental. Algunos de estos problemas de salud pueden causar la muerte.
Si no se la trata, la sífilis es muy peligrosa para el bebé durante el embarazo. Hasta el 40 por ciento de los bebés infectados pueden morir antes o después de nacer. La sífilis no tratada también puede producir un parto prematuro. Algunos bebés infectados no presentan ningún síntoma al nacer, pero sin un tratamiento inmediato con antibióticos, pueden desarrollar problemas de salud, como los siguientes:
Los CDC recomiendan a todas las mujeres realizarse un análisis de sangre para detectar la sífilis durante la primera visita prenatal. Por lo general, una sola inyección de penicilina puede curar la enfermedad cuando la mujer lleva menos de un año infectada. Si lleva más tiempo infectada, necesitará más de una inyección. Si se trata antes de las 26 semanas de embarazo aproximadamente, es probable que su bebé no contraiga la infección. Su pareja también debería realizarse las pruebas y tratarse.
Los profesionales de salud deben ofrecer a todas las mujeres con sífilis asesoramiento y pruebas para detectar el VIH.
¿Cómo puede protegerse y proteger a su bebé de las ITS?
Consulte a su profesional de la salud para determinar si debe realizarse pruebas y recibir un tratamiento para alguna ITS antes del embarazo. Esto puede ayudarle a proteger su salud y su fertilidad y la salud de su futuro bebé.
Durante el embarazo, no haga cosas que puedan exponerla a una ITS. Lo más aconsejable es tener relaciones sexuales seguras, es decir, con una sola persona que no tenga relaciones sexuales con otras personas. Utilice un preservativo si tiene relaciones sexuales con alguien que podría tener una ITS. Además, pida a su pareja que se realice pruebas para detectar si tiene una ITS y que se realice el tratamiento correspondiente.
Avise a su profesional de la salud inmediatamente si sospecha que tiene una ITS o si ha tenido una relación sexual con una persona que puede tener una ITS. Debe recibir tratamiento inmediato para proteger su salud y la de su bebé.