4 de febrero de 2012
CENTRO DE ENSEÑANZA DEL EMBARZO NACIMIENTO PREMATURO ACIDO FÓLICO QUIENES SOMOS
Buscar


Antes de Quedar Embarazada

Durante su Embarazo

Complicaciones

El Parto

Después del Parto

Cómo Cuidar a su Bebé

Seguridad de su Bebé

El medio ambiente del bebé

Sólo para Papá

¿Qué es la Genética?

Consuelo para una Pérdida

Biblioteca de Salud

Herramientas

Recursos Útiles

Pregúntenos

Semana por Semana

Preguntas y Respuestas

Ácido Fólico

Las Familias en la NICU




Biblioteca de Salud


El Bajo Peso al Nacer
Los bebés que nacen con un peso inferior a cinco libras y ocho onzas (2,500 gramos) se consideran de bajo peso. Los bebés que nacen con peso bajo tienen un riesgo mayor de tener serios problemas de salud durante sus primeras semanas de vida, además de sufrir incapacidades permanentes e incluso la muerte.

Aproximadamente uno de cada 12 bebés nace con peso bajo en los Estados Unidos.1 Los avances en la atención médica neonatal han reducido considerablemente la tasa de mortalidad asociada con el bajo peso. Sin embargo, un pequeño porcentaje de los bebés que sobreviven experimenta retraso mental, problemas de aprendizaje, parálisis cerebral y la pérdida de la vista y la audición.

¿Por qué algunos bebés nacen con bajo peso?
Hay dos razones principales por las que un bebé puede nacer con bajo peso: 

  • Nacimiento prematuro. A los bebés nacidos antes de finalizadas las 37 semanas de embarazo se los llama bebés prematuros. Aproximadamente el 67 por ciento de los bebés nacidos con peso bajo son prematuros.1 Normalmente, cuanto antes nace un bebé, menor será su peso. Los bebés que nacen con muy bajo peso (los que pesan menos de tres libras y cinco onzas, o 1,500 gramos) tienen el mayor riesgo de tener problemas de salud. Algunos bebés prematuros que nacen casi a término no tienen bajo peso al nacer y es posible que sólo experimenten problemas de salud leves, o ninguno, durante sus primeras semanas de vida.
  • Crecimiento limitado del feto. Estos bebés se conocen como de crecimiento limitado, pequeños para su edad gestacional o pequeños para la fecha. Estos bebés pueden nacer a término pero su peso es inferior al normal. Algunos de ellos son saludables, aunque sean pequeños. Pueden ser pequeños simplemente porque sus padres son más pequeños que lo normal. Otros nacen con bajo peso porque algo retrasó o detuvo su crecimiento en el útero.

Algunos bebés son prematuros y también de crecimiento limitado. Estos bebés tienen un alto riesgo de tener problemas de salud.

¿Cuáles son las causas del bajo peso al nacer?
El parto prematuro, es decir, antes de cumplidas las 37 semanas de embarazo, suele dar como resultado el nacimiento de un bebé de bajo peso. No se conocen bien cuáles son las causas del parto prematuro. No obstante, se sabe que las mujeres con los siguientes factores de riesgo tienen más probabilidades de tener un parto prematuro:

  • Tuvieron un bebé prematuro en un embarazo anterior
  • Esperan mellizos, trillizos o más bebés
  • Tienen ciertas anomalías en el útero o en el cuello uterino

Otros factores que pueden contribuir al nacimiento prematuro y/o al crecimiento limitado del feto incluyen:

  • Defectos congénitos. Los bebés con ciertos defectos congénitos tienen más probabilidades de tener un crecimiento limitado porque las condiciones genéticas y las anomalías estructurales pueden limitar su desarrollo normal.2,3 Los bebés con defectos congénitos también tienen más probabilidades de nacer prematuros.4
  • Problemas de salud crónicos en la madre. La alta presión arterial de la madre, diabetes y los problemas cardíacos, pulmonares y renales a veces pueden reducir el peso con el que nace el bebé.2,3
  • El fumar. Las mujeres embarazadas que fuman cigarrillos tienen casi el doble de probabilidades de tener un bebé de bajo peso que las mujeres que no fuman.5 El hábito de fumar retarda el crecimiento del feto y aumenta el riesgo de parto prematuro.5
  • Alcohol y drogas ilícitas. Éstos pueden limitar el crecimiento del feto y causar defectos congénitos.2,3 Algunas drogas, como la cocaína, también pueden aumentar el riesgo de parto prematuro.
  • Infecciones de la madre. Ciertas infecciones, especialmente las que afectan el útero, pueden aumentar el riesgo de parto prematuro.6
  • Infecciones del feto. Ciertas infecciones virales y parasitarias, como citomegalovirus, rubéola, varicela y toxoplasmosis, pueden retardar el crecimiento del feto y causar defectos congénitos.2,3
  • Problemas en la placenta. Éstos pueden reducir el flujo de la sangre y nutrientes al feto y limitar su crecimiento. En algunos casos, debe adelantarse el parto para evitar complicaciones serias para la madre y el bebé.
  • Aumento insuficiente de peso en la madre. Las mujeres que no aumentan la cantidad suficiente de peso durante el embarazo tienen un riesgo mayor de tener un bebé de bajo peso al nacer.2,6 Las mujeres de peso normal por lo general sólo deben aumentar de 25 a 35 libras durante el embarazo.
  • Factores socioeconómicos. Algunos factores socioeconómicos, como los bajos ingresos y la falta de educación, también tienen relación con el incremento del riesgo de tener un bebé de peso demasiado bajo, si bien no se conocen las razones subyacentes de este fenómeno. Las mujeres de raza negra y las que tienen menos de 17 años y más de 35 también tienen un riesgo mayor.2

¿Qué puede hacer la mujer para reducir su riesgo de tener un bebé de bajo peso?
La mujer puede tomar las siguientes medidas antes y durante el embarazo para reducir su riesgo de tener un bebé de bajo peso: 

  • Realizarse un examen con su médico antes de la concepción. Su médico le ayudará a asegurarse de que se encuentra lo más saludable posible antes de concebir. En esta visita, el médico puede realizarle una serie de pruebas para detectar ciertos problemas de salud (diabetes, alta presión arterial, enfermedad tiroidea) y diversas infecciones, asegurarse de que tenga las vacunas al día y discutir sus hábitos de salud y alimentación.  El médico también puede asegurarse de que los medicamentos que está tomando la mujer sean las opciones más seguras durante el embarazo.
  • Colaborar con su médico para controlar los trastornos de salud crónicos, como alta presión arterial y diabetes. Un buen control de estos trastornos desde antes de la concepción reduce el riesgo de bajo peso al nacer y otras complicaciones durante el embarazo.
  • Tomar un complejo multivitamínico que contenga 400 microgramos de ácido fólico todos los días desde antes de quedar embarazada. Cuando se toma antes y en la primera etapa del embarazo, el ácido fólico ayuda a prevenir ciertos defectos congénitos serios del cerebro y la columna. Cuando se toma durante el embarazo, el ácido fólico puede ayudar a reducir el riesgo de tener un bebé prematuro y de bajo peso.7
  • Dejar de fumar antes del embarazo y abstenerse de fumar durante toda la gestación. El médico puede recomendar a la mujer un programa para dejar de fumar, o sugerirle otras maneras de dejar el hábito.
  • Obtener atención prenatal con regularidad desde el comienzo del embarazo. Esto permite al médico identificar y tratar los problemas de forma temprana, lo que puede reducir el riesgo de tener un bebé de bajo peso.
  • Llamar a su médico inmediatamente si sospecha que puede estar teniendo un parto prematuro. Es posible que el médico desee examinarla y realizarle algunas pruebas para determinar si realmente inició el trabajo de parto. En caso afirmativo, es posible que el médico le dé un medicamento (llamado tocolítico) para intentar demorar o detener el parto. Estos medicamentos son más eficaces cuando se administran cuando comienza el trabajo de parto. Los tocolíticos suelen demorar el parto sólo por un día o dos, pero incluso una demora tan breve puede significar una gran diferencia para la salud del bebé.
  • Si ya ha tenido un bebé prematuro en un embarazo anterior, consultar al médico para determinar si un tratamiento con la hormona progesterona podría resultarle útil. La forma de progesterona inyectada se llama 17 alfa-hidroxiprogesterona caproato (17P). Los estudios han demostrado que este tratamiento aparentemente reduce el riesgo de tener otro bebé prematuro en aproximadamente un tercio.8 Un estudio reciente, el tratamiento con supositorios vaginales de progesterona redujo el índice de nacimientos prematuros en las mujeres con un cuello uterino corto (diagnosticado mediante un ultrasonido), la mayoría de las cuales no tenía antecedentes de parto prematuro.9

¿Cómo se trata el crecimiento limitado del feto?
Aproximadamente el 10 por ciento de los fetos tiene un crecimiento limitado.3,6 El médico puede sospechar un crecimiento limitado si el útero de la madre no crece al ritmo normal. Esto puede confirmarse mediante una serie de exámenes por ultrasonidos para determinar la velocidad con la que está creciendo el feto. En algunos casos, puede mejorarse el crecimiento del feto tratando cualquier trastorno de la madre (como alta presión arterial) que pudiera estar afectando su crecimiento normal.

El médico realiza un seguimiento estricto del desarrollo de los fetos con crecimiento limitado mediante ultrasonidos y el monitoreo de su ritmo cardíaco. Si estas pruebas muestran que el bebé está teniendo problemas, puede ser necesario adelantar el parto.

¿Qué complicaciones médicas son comunes en los bebés que nacen con bajo peso?
Los bebés nacidos con bajo peso son más propensos que los bebés de peso normal a tener problemas de salud durante sus primeras semanas de vida. Muchos de estos bebés requieren cuidados especiales en una unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN). Los problemas médicos graves son más comunes en los bebés que nacen con un peso muy bajo.

  • Síndrome de dificultad respiratoria. Este problema en la respiración es común en los bebés que nacen antes de las 34 semanas de gestación. Los bebés con síndrome de dificultad respiratoria carecen de una proteína llamada surfactante, que impide que los alvéolos pulmonares (los pequeños sacos de aire que hay en los pulmones) se colapsen. El tratamiento con surfactante ayuda a los bebés a respirar con más facilidad. Los bebés con síndrome de dificultad respiratoria pueden necesitar oxígeno adicional y asistencia respiratoria mecánica para mantener dilatados los pulmones. Los bebés más enfermos pueden necesitar temporalmente la ayuda de un respirador que respire por ellos mientras sus pulmones maduran.
  • Hemorragia cerebral (médicamente, se la conoce como hemorragia intraventricular). La hemorragia cerebral se produce en algunos bebés nacidos con un peso muy bajo, por lo general dentro de los primeros tres días de vida. Las hemorragias cerebrales se diagnostican normalmente mediante un examen por ultrasonidos. Casi todas las hemorragias son leves y se resuelven solas, provocando pocas o ninguna consecuencia permanente. Las hemorragias más graves pueden causar una presión sobre el cerebro que, en algunos casos, lleva a daño cerebral. En estos casos, los cirujanos suelen introducir un tubo en el cerebro para drenar el líquido y reducir el riesgo de daño cerebral. En los casos más leves se utilizan medicamentos que permiten reducir la acumulación de líquido.
  • Ductus arteriosus patente. El ductus arteriosus patente es un problema cardíaco comúnmente observado en los bebés prematuros. Antes de nacer, el feto tiene una gran arteria llamada ductus arteriosus o conducto arterioso, que impide que la sangre pase por los pulmones (que aún no funcionan). Normalmente, el conducto se cierra poco después del nacimiento para que la sangre pueda circular hacia los pulmones y absorber oxígeno. En los bebés prematuros, el conducto no siempre se cierra adecuadamente, lo cual puede llevar a insuficiencia cardíaca.  El ductus arteriosus patente puede diagnosticarse mediante un tipo especial de ultrasonido conocido como ecocardiografía o con otras pruebas por imágenes. A los bebés con ductus arteriosus patente se los trata con un medicamento que ayuda a cerrar el conducto, aunque puede hacer falta una cirugía si el medicamento no funciona.
  • Enterocolitis necrotizante. Este problema intestinal potencialmente peligroso suele desarrollarse de dos a tres semanas después del nacimiento y puede llevar a dificultades de alimentación, hinchazón abdominal y otras complicaciones. Los bebés con enterocolitis necrotizante se tratan con antibióticos y se los alimenta por vía intravenosa mientras su intestino se cura. En algunos casos, hace falta una cirugía para extirpar secciones dañadas de intestino.
  • Retinopatía de la premadurez. La retinopatía de la premadurez es un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos del ojo que puede llevar a la pérdida de la vista y se produce principalmente en los bebés nacidos antes de las 32 semanas de gestación. En su mayoría, los casos se curan solos con poca o ninguna pérdida de la visión. En los casos más severos, el oftalmólogo puede tratar los vasos anormales con láser o con crioterapia (congelamiento) para preservar la visión.

¿Pueden prevenirse los problemas médicos en los bebés prematuros que nacen con bajo peso?
Cuando el médico sospecha que una mujer puede tener un parto antes de las 34 semanas de gestación, puede indicarle un tratamiento con medicamentos llamados corticosteroides. Los corticosteroides aceleran la maduración de los pulmones del feto y reducen considerablemente el riesgo de síndrome de dificultad respiratoria, hemorragia intraventricular, enterocolitis necrotizante y muerte infantil. Estos medicamentos se inyectan y son más eficaces si se aplican al menos 24 horas antes del parto. El tratamiento con tocolíticos para demorar el parto puede dar tiempo a los corticosteroides para que surtan efecto.  El médico también puede coordinar el parto en un hospital con una UCIN que pueda proporcionar al bebé prematuro nacido con bajo peso los cuidados especiales que requiere.

¿El bajo peso al nacer contribuye a problemas de salud en la adultez?
Algunos estudios sugieren que las personas que nacieron con bajo peso pueden tener un riesgo mayor de tener ciertos trastornos crónicos en la adultez. Estos trastornos incluyen, entre otros, alta presión arterial, diabetes tipo 2 (de aparición adulta) y enfermedad cardíaca. Cuando estos trastornos se dan juntos, se conocen como síndrome metabólico. Un estudio comprobó que los hombres que pesaban menos de seis libras y media al nacer tenían 10 veces más probabilidades de tener síndrome metabólico que aquellos nacidos con un peso de más de nueve libras y media.10,11

Aún se desconoce qué tan bajo debe ser el peso al nacer para contribuir a estos trastornos en la adultez. No obstante, es posible que el crecimiento limitado antes del nacimiento cause cambios permanentes en ciertos órganos sensibles a la insulina, como el hígado, los músculos esqueléticos y el páncreas. Antes del nacimiento, estos cambios pueden ayudar al feto desnutrido a consumir todos los nutrientes disponibles. No obstante, después del nacimiento estos cambios pueden contribuir a problemas de salud.
 
¿Apoya March of Dimes la investigación sobre el nacimiento con peso bajo?
Hace tiempo que March of Dimes respalda la investigación sobre el nacimiento con bajo peso y el problema relacionado al nacimiento prematuro. De 2004 a 2008, March of Dimes otorgó becas por aproximadamente $11.5 millones a investigadores como parte de la Iniciativa de Investigación sobre la Premadurez (Prematurity Research Initiative), cuyo objetivo es profundizar los conocimientos sobre las causas de los nacimientos prematuros. Estos investigadores están estudiando el papel que cumplen los genes, la actividad muscular uterina, las infecciones, los cambios en el sistema inmune y la actividad pulmonar como disparadores del parto prematuro con el fin de encontrar métodos más eficaces para prevenirlo o tratarlo.

Otros investigadores están buscando maneras de mejorar el tratamiento de los bebés prematuros que nacen con bajo peso. Por ejemplo, algunos están intentando desarrollar un tratamiento que pueda ayudar a prevenir el daño y la parálisis cerebral en los bebés prematuros. Otros están procurando desarrollar tratamientos más eficaces para el ductus arteriosus patente, la enterocolitis necrotizante y la retinopatía de la premadurez. Un investigador está estudiando la función que cumple una familia de proteínas en el desarrollo y funcionamiento de la placenta, a fin de desarrollar tratamientos para problemas placentarios que contribuyen al crecimiento limitado del feto y a su nacimiento prematuro.

March of Dimes también promueve los beneficios para la salud de prevenir y abandonar el hábito de fumar proporcionando material educativo para consumidores, promoviendo métodos para dejar de fumar basados en la evidencia y apoyando proyectos que aumentan los servicios para dejar de fumar disponibles para las mujeres embarazadas que fuman.

Referencias
1. Martin, J.A. et al. Births: Final Data for 2005. National Vital Statistics Reports, volumen 56, número 6, 5 de diciembre de 2007.

2. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Intrauterine Growth Restriction. ACOG Practice Bulletin, número 12, enero de 2000.

3. Berghella, V. Prevention of Recurrent Fetal Growth Restriction. Obstetrics and Gynecology, volumen 110, número 4, octubre de 2007, págs. 904-912.

4. Honein, M.A., et al. The Association between Major Birth Defects and Preterm Birth. Maternal and Child Health Journal, junio de 2008, volumen 12:4.

5. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: A Report of the Surgeon General – 2004. Centers for Disease Control and Prevention, Office on Smoking and Health, Atlanta, GA, mayo de 2004.

6. Goldenberg, R.L., Culhane, J.F. Low Birth Weight in the United States. American Journal of Clinical Nutrition, 2007 (suppl): 584S-590S.

7. Siega-Riz, A., et al. Second Trimester Folate Status and Preterm Birth. American Journal of Obstetrics and Gynecology, volumen 191, 2004, págs. 1851-1857.
 
8. Meis, P.J., et al. Prevention of Recurrent Preterm Delivery by 17 Alpha-Hydroxyprogesterone Caproate. New England Journal of Medicine, volumen 348, número 24, 12 de junio de 2003, págs. 2379-2385.

9. Fonseca, E.B., et al. Progesterone and the Risk of Preterm Birth among Women with a Short Cervix. New England Journal of Medicine, volumen 375, número 5, 2 de agosto de 2007, págs. 462-469.

10. Valsamakis, G., et al. Causes of Intrauterine Growth Restriction and the Postnatal Development of the Metabolic Syndrome. Annals of the New York Academy of Sciences, volumen 1092, 2006, págs. 138-147.

11. Barker, D.J.P. Type 2 (Non-Insulin-Dependent) Diabetes Mellitus, Hypertension and Lyperlipidaemia (Syndrome X): Relation to Reduced Fetal Growth. Diabetologia, volumen 36, número 1, enero de 1993, págs. 62-67.

Mayo del 2008


AddThis Bookmark
Biblioteca de Salud
Embarazo
Ácido fólico
Alergias a los cacahuates (maníes) y el embarazo
Bajo Peso al Nacer
El cuidado de salud antes del embarazo
El Embarazo Después de los 35 Años
El Embarazo en las Adolescentes
El estrés durante el embarazo
La Cafeína y el Embarazo
La Sangre del Cordón Umbilical
Mellizos, Trillizos y Más Bebés
Nacimiento Prematuro
Riesgos Ambientales
Riesgos Alimenticios
Infecciones/Enfermedades Durante el Embarazo
Artritis reumatoide y el embarazo
Anomalías del Cordón Umbilical
Anormalidades del Líquido Amniótico
Escleroderma y el embarazo
Esclerosis múltiple y el embarazo
Hepatitis B
Infección de Citomegalovirus Durante el Embarazo
La Diabetes Durante el Embarazo
La Hipertensión Durante el Embarazo
La Quinta Enfermedad
Las Trombofilias Durante el Embarazo
Miastenia grave y el embarazo
Trastornos Hepáticos durante el Embarazo
Pruebas Prenatales
Análisis de la Sangre Materna
Fibronectina Fetal
Alcohol, Drogas y Medicamentos Durante el Embarazo
Accutane y otros Retinoides
El Consumo de Alcohol Durante el Embarazo
El consumo de drogas ílicitas durante el embarazo
El Fumar Durante el Embarazo
Talidomida
Pérdida del Embarazo
Aborto Espontáneo
Muerte del Feto
Muerte del Neonato
Defectos de Nacimiento y Condiciones Genéticas
Autismo
Acondroplasia
Anemia Falciforme
Anomalías Cromosómicas
Defectos Cardíacos
Defectos Congénitos o de Nacimiento
Defectos del Tracto Genitourinario
Defectos del Tubo Neural
Enfermedad de Tay-Sachs y de Sandhoff
Espina Bífida
Fenilcetonuria
Fibrosis Quística
Fisuras Orales y/o Faciales
Intolerancia de Rh
Neurofibromatosis
Parálisis Cerebral
Pérdida de la Audición
Pie Torcido y otras Deformidades del Pie
Síndrome de Down
Síndrome de Marfan
Síndrome de X Frágil
Talasemia
Para Recién Nacidos
Pruebas de Diagnóstico para los Recién Nacidos
La Ictericia Neonatal
La Lactancia
Polio
Polio
Síndrome de Post-polio

Escriba un email si tiene preguntas relacionadas al embarazo.
Contáctenos

Estoy ayudando a difundir el mensaje...
Más...




Mes 1
Mes 2
Mes 3
Mes 4
Mes 5
Mes 6
Mes 7
Mes 8
Mes 9



La evolución semanal del embarazo. Más...


Si está planeando un embarazo o desea aprender cómo mantenerse sana durante el embarazo, suscríbase gratuitamente a uno de nuestros boletines mensuales.



 
Póngase en Contacto | Mapa del Sitio | Cómo Donar | Marcha por los bebés | Política Editorial | Declaración de Confidencialidad | Norma de Enlaces